
#HistoriasQueInspiran. Conoce a 10 activistas que usan los medios digitales para fortalecer y promover las lenguas mayenses en México

Foto: Mateo Tamay Requena
Me llamo Mateo Tamay Requena, soy de la comunidad maya de Yaxley, municipio de Felipe Carrillo Puerto, en el estado de Quintana Roo. Mi comunidad cuenta con una población aproximada de entre 600 y 650 habitantes. Desde pequeño he crecido escuchando historias de mi familia, abuelos y personas mayores de mi comunidad. Ellos hablan en lengua maya y cuentan muchas cosas sobre cómo vivían antes, cómo cuidaban la naturaleza, a los animales y cómo aprendían a respetar a las personas. Estas historias son muy importantes porque son parte de nuestra cultura y de lo que somos como pueblo.
Para mi comunidad y el equipo de Yaxley Ku Tsikbal, escuchar a los abuelos contar historias no solo es una forma de pasar el tiempo, sino también una manera de aprender. En sus palabras se encuentran muchas enseñanzas sobre la convivencia con los demás, el respeto a los mayores, el cuidado del entorno y el valor de nuestras raíces. Las historias también hablan de experiencias de vida, consejos y formas de ver el mundo que han sido transmitidas de generación en generación. Gracias a esas historias podemos entender mejor quiénes somos y de dónde venimos.
En mi comunidad vivimos rodeados de naturaleza y animales como venados, loros y jabalíes. Las personas mayores trabajan principalmente en la milpa, la siembra y en la cosecha de maíz, frijol y calabaza. Las nuevas generaciones de juventudes que culminan el bachillerato se enfocan más en trabajos en la zona hotelera. En Yaxley las niñeces crecieron escuchando palabras en maya. Sin embargo, ya no hablan tanto su lengua como antes, debido a que ya no pasan tiempo con las personas mayores.
La nueva era de la tecnología y el fácil acceso a muchas formas de entretenimiento que sobreestimulan, ofrecen diversas formas de pasar el tiempo. La tendencia es usar diversas plataformas y juegos de fácil acceso, provocando que algunas tradiciones y conocimientos de los abuelos puedan perderse si las nuevas generaciones no están interesadas en aprenderlas o escucharlas.
Actualmente es importante encontrar nuevas formas de acercar a las niñeces a su cultura y lengua, buscando maneras creativas y atractivas para que puedan interesarse nuevamente en escuchar historias, aprender palabras en maya y sentirse orgullosos de su identidad cultural.
El proyecto que voy a implementar se llama “Yaxley ku tsikbal”, el cual busca ayudar a que niñeces de mi comunidad se interesen más por escuchar, aprender y compartir historias en lengua maya. Mi idea es crear pequeños videos usando stop motion, una forma de animación donde se toman muchas fotografías para que los objetos parezcan moverse. Cuando estas imágenes se juntan y se reproducen de manera continua se crea la ilusión de movimiento.
Con esta técnica se pueden contar historias de manera creativa y divertida. El stop motion permite que objetos simples cobren vida y se conviertan en personajes que cuentan historias. Además, es una técnica que se puede realizar con materiales sencillos y con mucha imaginación, lo que hace posible que los niños participen activamente en la creación de los videos. En estos videos de stop motion se podrían representar historias sencillas inspiradas en la vida de la comunidad, en los animales que conocemos y las enseñanzas que nos comparten los abuelos. Las historias podrían basarse en experiencias cotidianas, en consejos que transmiten los mayores o en pequeñas narraciones que reflejan valores importantes como el respeto, la solidaridad y el cuidado de la naturaleza.

Foto: Mateo Tamay Requena
Las niñeces participarán en todo el proceso: imaginando historias, creando personajes, tomando fotos y grabando las narraciones. Así no sólo serán espectadores, sino también creadores. El proceso será una actividad colectiva donde niños y niñas pueden aprender mientras juegan, imaginan y crean.
El proyecto también incluiría oralectura debido a que la mayoría de los participantes no hablan la lengua maya o no saben escribirla. Esta herramienta se implementará con un taller de lecto escritura, donde mejoraran la escritura, lectura y habla en lengua maya. Esto significa que las historias que aparezcan en los videos serán narradas o leídas en maya. De esta forma los niños podrán escuchar la lengua, practicar y sentir orgullo de hablarla. Escuchar las historias en maya ayuda a que los niños se familiaricen con la pronunciación de las palabras y comprendan mejor su significado.
Muchas de las enseñanzas de los abuelos hablan del respeto, la convivencia, el cuidado de los animales y la importancia de la comunidad. Estos conocimientos forman parte de la sabiduría que ha acompañado a nuestro pueblo durante muchos años. Este proyecto no solo busca que las niñeces aprendan de forma divertida, sino también fomentar, preservar y difundir conocimientos ancestrales de nuestra comunidad.
Cuando las niñeces participan activamente en la creación de algo, el aprendizaje se vuelve más significativo. Les permite expresar mejor sus ideas, compartir lo que saben y trabajar en equipo. Además, al ver el resultado final de su trabajo en forma de un video animado, pueden sentirse motivados y satisfechos de haber creado algo juntos. Al usar herramientas creativas como el stop motion puede ayudar a que las tradiciones se mantengan vivas de una forma nueva. Las niñeces de hoy están acostumbrados a ver vídeos y animaciones, por lo que este formato puede llamar mucho su atención. Si las historias están en lengua maya y hablan de nuestra comunidad, entonces se convierten en una forma de aprendizaje y de identidad.
Espero que este proyecto ayude a que los niños de Yaxley sigan escuchando la lengua maya, que conozcan las historias y enseñanzas de los mayores, y que también se sientan motivados a compartirlas con otras personas. De esta manera podemos seguir cuidando nuestra cultura y mantener vivos los conocimientos que han pasado de generación en generación.
Lo más importante para mí es que las niñeces entiendan que nuestra lengua y nuestras tradiciones son valiosas. Nuestra lengua es parte de nuestra identidad y de nuestra historia como pueblo. Si logramos que los niños la escuchen, la hablen y la compartan, estaremos ayudando a que continúe viva en el futuro.



