
#HistoriasQueInspiran. Conoce a 10 activistas que usan los medios digitales para fortalecer y promover las lenguas mayenses en México.

Foto: Hugo Vázquez
Mi nombre es Hugo Vázquez, hablante nativo de la lengua maya tojol-ab’al. Soy de la comunidad tojol-ab’al de Bajucú, Chiapas, México una comunidad ubicada en la Cañada Tojol-ab’al a 50 minutos de la ciudad más próxima. Actualmente, estoy estudiando un doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México, en el programa de Estudios Mesoamericanos trabajando en la descripción lingüística de mi lengua: el tojol-ab’al.
El tojol-ab’al es una lengua maya que se habla en los municipios de Las Margaritas, Altamirano, Comitán, La Independencia, La Trinitaria, Frontera Comalapa y Ocosingo, en el estado de Chiapas. El número de hablantes en 2020, según el INEGI, es de 66 953. Los tojol-ab’ales se autodenominan como los tojol-winikotik, palabra que se compone de tojol ‘recto/correcto’ y winikotik ‘nosotros somos hombres’, por lo que son considerados como ‘hombres verdaderos’.
Bajucú es una comunidad ubicada en la región denominada Cañada Tojol-ab’al, en el municipio de Las Margaritas, Chiapas. La mayoría de los hogares trabajan en la milpa, siembran y cosechan maíz, frijol, calabaza y chilacayote. La principal lengua de comunicación es el tojol-ab’al. Se escucha en distintos contextos: en las iglesias (cuyas plegarias son en lengua tojol-ab’al), en los torneos de básquetbol, fútbol, en las calles y las tiendas. En contraste, en las escuelas (preescolar, primaria, secundaria técnica y telebachillerato) el medio de instrucción es en español, sin embargo, aún en el receso se escucha el tojol-ab’al hablado por las y los estudiantes. En los aparatos de sonidos dispersos en la comunidad, así como los anuncios y ventas que se hacen por la radio son en la lengua materna.
Las niñeces que nacen en este lugar aprenden el tojol-ab’al como primera lengua, las juventudes la mantienen y las personas mayores de 40 años en adelante lo usan en cualquier espacio dentro y fuera de la región, por lo que la lengua sigue siendo vital.

Comunidad de Bajucú. Foto:Hugo Vázquez
Un evento importante que tuvo lugar en la comunidad de Bajucú en años anteriores es el baldío, evento que marginó a los tojol-ab’ales a vivir con lo mínimo y a expensas de una ixawal ‘patrona del lugar’. Esta es la época oscura de los tojol-ab’ales de Bajucú por los trabajos forzados que realizaban, sin remuneración alguna. A las mujeres se les exigía hacer trabajos no remunerados como moler la sal, el maíz, entre otras labores domésticas. Las niñeces y ancianos tenían participación cuidando la milpa de la ixawal. A saber, los cercados de piedras que aún se conservan en Bajucú fueron hechos con base en el trabajo no remunerado en esta época.
Sólo la organización en asambleas a escondidas de la patrona pudo acabar con este tipo de vida de los tojol-ab’ales. La organización de Bajucú con otras comunidades cercanas llevaron los acuerdos ante la presidencia municipal aclarando los maltratos e injusticias que padecían. Esta movilización acabó con el patronato que exigía a los tojol-ab’ales a trabajar sin remuneración alguna.
Esto es parte de la historia de quienes somos tojol-ab’ales y parte de los aprendizajes que no debemos olvidar, ya que la organización comunitaria y nuestra lengua fue central. En este sentido, mi activismo se ha enfocado en visibilizar, compartir y recuperar historias de los ancianos; incluidos cuentos, enseñanzas y consejos que forman parte de la vida cotidiana del mundo tojol-ab’al. Este trabajo resulta urgente debido a que en la actualidad, las niñeces y juventudes ya no tienen mucho respeto a las experiencias de los ancianos y a las formas de vida cotidianas, aunque hablen la lengua.
Fue así que comencé el proyecto de LO’IL: LAS ENSEÑANZAS Y CONSEJOS DE LOS ANCIANOS MAYA TOJOL-AB’ALES que pretende contribuir en la recuperación de conocimientos ancestrales, conocimientos que son importantes para el entorno comunitario y nacional bajo una premisa: estos conocimientos construyen el ser tojol-ab’al. Por ejemplo, es costumbre que un abuelito/abuelita llame la atención de las niñeces y juventudes para que no realicen ciertas actividades que afectan su entorno porque pueden alterar el ser o la vida comunitaria, por ejemplo: mok ak’el ja yoj k’e’eni, lom oj yokelb’anan ele.
Todos estos conocimientos ancestrales están en un proceso de desaparición, hasta el punto de que algunos pueden ser olvidados si no se documentan. El proyecto que voy a realizar pretende visibilizar estos conocimientos a partir de videos cortos en lengua tojol-ab’al con subtítulos en español para que los niños, niñas y juventudes tojol-ab’ales conozcan la riqueza cultural de todo un pueblo milenario.
Para llevar a cabo el proyecto voy a realizar un trabajo de campo inicial con la participación de madres y padres de familia, adolescentes y adultos mayores. Los adolescentes aprenderán a editar videos cortos, y si es necesario, darán voz a algunos personajes, además participarán en la publicación de los videos en medios digitales. Mientras tanto, las personas mayores aportarán con sus conocimientos e información sobre cuentos cortos, enseñanzas y consejos maya tojol-ab’ales. La participación de las personas de la comunidad será fundamental para cumplir con los objetivos del proyecto.
Espero que con estas actividades se fortalezcan los conocimientos de las niñeces sobre su comunidad y surja en ell@s el interés de seguir compartiendo con los abuelitos/as maya tojol-ab’ales historias en su lengua.



