¿Quién decide si y cómo se usa la IA? Autodeterminación primero, dicen activistas mayas de Chiapas

Taller

Actividad del espectrómetro de opiniones, parte del taller presencial realizado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas el 5 de mayo de 2026. Foto por Yulma Rodríguez y utilizada con su permiso.

La alfabetización en la Inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje entre pares son herramientas muy importantes para destacar y fortalecer la autodeterminación indígena y apoyar a las comunidades indígenas en la toma de decisiones informadas sobre su uso y la aplicación de la IA en sus contextos. Este fue el enfoque central del taller híbrido “Inteligencia artificial, responsabilidad y la autodeterminación para Pueblos Indígenas” organizado por Rising Voices (Global Voices) durante los meses de abril y mayo de 2026.

Del 5 al 7 de mayo de 2026, en el marco de la Cumbre de Activismo Digital de Lenguas Mayenses en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, se llevaron a cabo las sesiones presenciales con la participación de 15 activistas digitales hablantes de lenguas mayenses de Chiapas para dialogar colectivamente sobre la Inteligencia Artificial, la autonomía y la toma de decisiones informadas desde los pueblos.

Partiendo de los aprendizajes y las prioridades identificadas durante el Primer Foro de IA + Lenguas que se llevó a cabo en Ciudad de México en marzo de 2025, el equipo encargado de facilitar el foro presencial fue conformado por Kiado Cruz, comunicador e investigador zapoteco, Genner Llanes-Ortíz, investigador maya y Aída Naxhielly Espíndola y Valería Hernández de La Sandía Digital, quienes construyeron y facilitaron un espacio de reflexiones que posibilitaron el robustecimiento de pensamiento crítico y situado frente a esta tecnología, particularmente en relación con la revitalización, difusión y documentación de las lenguas originarias.

La alfabetización en IA como punto de partida

Los y las participantes llegaron al espacio presencial tras un proceso formativo de dos sesiones en línea; la primera el 8 de abril, en donde aprendieron algunos conceptos básicos sobre la IA con Belu Ticona, una científica de la computación quechua-aymara, y la segunda el 21 de abril en la cual dialogaron sobre la corresponsabilidad en el uso de la IA a partir de casos concretos facilitado por Rosalba Gómez, estratega digital tseltal trabajando sobre los impactos de la IA, especialmente sobre las mujeres indígenas.

Por ello, durante la primera jornada iniciaron mapeando los temas más relevantes que tenían en mente: de aquí se desprendieron distintas inquietudes como el uso que se da a la inteligencia artificial en las comunidades, principalmente por niñeces, adolescencias y personas de la tercera edad y la relación con un deterioro de los vínculos sociales y la salud mental; la preocupación de que el uso de la inteligencia artificial abone al desinterés por conocer las lenguas mayenses por la población más joven en tanto los contenidos que circulan son mayoritariamente en inglés; la demanda por la representación que hay desde los pueblos indígenas en los modelos de IA y el impacto que esto tiene; y la curiosidad por conocer cómo se puede emplear esta tecnología de manera pedagógica para la educación básica.

Después de ello, se implementaron distintos ejercicios como el espectrómetro de opiniones y momentos como un café mundial en donde se ahondaron en las preocupaciones, dudas y propuestas que las y los compañeros activistas tienen sobre el uso y la apropiación de la IA, o conversaciones narrativas en donde imaginaron futuros posibles en relación con la IA y desde la toma de decisiones autónomas de los pueblos originarios.

Foto taller

Actividad de presentación inicial, parte del taller presencial realizado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas el 5 de mayo de 2026. Foto por Yulma Rodríguez y utilizada con su permiso.

Un punto recurrente entre los y las activistas en lenguas mayenses fue la relacionada a la falta de acceso a la información sobre el uso que se da a los datos que recopila la inteligencia artificial generativa (IAG) cuando se hace uso de ella, lo cual está estrechamente vinculado con la falta de conocimientos en seguridad y cuidados digitales. A su vez hay un gran interés por saber cómo “sacar provecho” de la IA para conservar las lenguas, aunque permean las dudas sobre la conveniencia de alimentar estos modelos y qué tanto realmente su uso –y en sí mismo el de todas las tecnologías reconocidas como digitales– puede aportar al objetivo de preservación cuando las lenguas se sostienen del uso cotidiano pues su vitalidad está ligada a que se hablen de persona a persona.

Reflexionar y dialogar: una manera de abrir conversaciones en comunidad sobre la IA

Con base en lo conversado, los y las participantes fueron acompañados en la traducción de esas cuestiones en mensajes de comunicación puntuales para sus propias comunidades. Para ello se empleó una metodología de trabajo construida desde La Sandía Digital para asentar estrategias y planes de comunicación que respondan a los objetivos de organizaciones, movimientos, comunidades y personas. Las fases fueron basadas en una analogía –el proceso de siembra durante el ciclo lunar– y facilitaron conversaciones narrativas –otra forma de trabajo que acompaña estos procesos–, para que con esa base las personas participantes elaboraran mensajes que reflejaran sus sentires y aprendizajes.

Este póster fue realizado de manera colaborativa por Pablo, Efraín, Corne, Elmar, Lusbey, Magnolia, Julio, Miguel y Jackeline a partir de un taller de comunicación facilitado por La Sandía Digital

A continuación, algunos fragmentos resultado de las conversaciones narrativas (técnica de conversación y reflexión guiada en donde las facilitadoras documentan las palabras de las y los participantes, editándolas en un texto de voz colectiva):

Poniéndonos en la iglesia de nuestros pueblos, ahí junto a las milpas… partimos de un lugar confuso y medio preocupante, sí por la tecnología, sí por las niñeces. Nos han enseñado siempre a medir las cosas. A responder a estándares internacionales y que ahí debemos llegar. Lo más triste es que nos vamos forzando, como el ciclo de la milpa a la que ya no le damos su tiempo. Al final, nos ven como maquinitas que absorbemos todo.

Sería importante saber cómo nos estamos posicionando frente a la inteligencia artificial y la tecnología. Ojalá que en algún punto la tecnología no nos domine, que haya un balance, porque estamos agilizando todo y sentimos que no podemos respirar. Nos lanzaron de rápido, “a ver cómo le haces”, cuando en muchos lugares no hay ni acceso a internet. Insistimos en que nos falta un diagnóstico, un análisis. Territorializar un poco porque cada grupo lo va a entender diferente. No queremos reemplazar la vida comunitaria por un mecanismo digital, nosotras sí queremos cuidar estas relaciones entre personas.

Soñamos que haya un límite en el uso de la inteligencia artificial, porque la tecnología ya está conviviendo con nosotros y de alguna manera nos ha ayudado, pero hay que volver a los principios y valores, al control desde los pueblos. A preguntarnos cómo cada una puede informar sobre el uso correcto de la IA, porque eso nos va fortaleciendo, nos va ayudando. Sabemos que será complicado y que hay que ir parte por parte. Pero hay alternativas, hay herramientas. Por eso decimos: hay que hacer algo.

Ante todo lo anterior, las personas participantes concluyeron que es importante mantener como apuesta el reflexionar sobre el uso de la IA, profundizar en lo que sí es –y aclarar lo que no– y sus alcances, así como su vínculo con otras formas tecnológicas digitales para tomar decisiones conscientes e informadas, antes de priorizar el sólo capacitar o dar talleres para fomentar su uso inmediato en la revitalización, documentación o difusión de las lenguas mayenses, o de las lenguas originarias en general. Sobre todo reconociendo que los grandes modelos de lenguaje se encuentran concentrados en manos de grandes corporaciones, y que las apuestas territorializadas –que sí existen– son más pequeñas, pausadas y operan en otra lógica; esto además atiende el derecho a la información que corresponde seguir defendiendo.

Los y las participantes coincidieron al finalizar la jornada en la importancia de permitirse tomar un respiro ante el sentimiento y las narrativas de inevitabilidad y urgencia de incorporar la inteligencia artificial en su vida cotidiana, pues eso es lo que aporta en la construcción de una verdadera autonomía y soberanía, al delinear con claridad y seguridad objetivos contextualizados y propios sobre cómo emplear las nuevas tecnologías sin contribuir a la idea de dominación de las mismas.

El programa fue posible gracias al apoyo de la Fundación Kellogg y el Centro Pulitzer.

Traducción al tsotsil (variante de Chenalhó) por Magnolia Bolom Pérez

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Traducción al ch'ol por Elmar de Jesús Vázquez Lopez

Traducción

Traducción al tsotsil (variante de Zinacantán variant) por Jakeline Sánchez y Andrés Ta Chikinib

Afiche

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